Una Luna

Saboteando la privada oscuridad de la noche. Mágicamente intrusa.
Ahogando de misticismo las solitarias almas en la madrugada,
derrochando fantasía y alimentando dulces sueños que se pierden,
que casi siempre se pierden. La luna es siempre testigo.
Una luna y dos sombras, una luna y dos reflejos.
Una luna y dos sueños, una luna y dos orgullos.
Luna cómplice, luna secuaz, luna compañera.
Maldita luna.
Una luna y una sombra, ya sólo una;
El reflejo de las lágrimas se pierde en la inmensa soledad de la noche,
de la noche que se hace madrugada.
Anónimas, insípidas lágrimas que se pierden,
que casi siempre se pierden.
Malditas lágrimas, malditas madrugadas, maldita luna.
Una luna y una sombra... ya sólo una.
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